Las Naves del Barranco forman parte del patrimonio industrial de Sevilla y constituyen uno de los escasos ejemplos de arquitectura de hierro de la ciudad. Construidas entre 1876 y 1883 para albergar la antigua lonja de pescado, su función original desapareció en el siglo XX y el inmueble pasó por distintos usos antes de su recuperación como mercado gastronómico.
El Ayuntamiento de Sevilla optó por activar este activo patrimonial mediante un modelo de colaboración público-privada: en 2012 licitó, mediante procedimiento abierto, una concesión para implantar y gestionar un mercado gastronómico en las Naves y el Husillo del Barranco. La adjudicación recayó en la UTE Lonja del Barranco y el contrato se formalizó en marzo de 2013 por un periodo de 25 años y un canon anual de 230.000 euros a favor de la Administración local.
La iniciativa permitió transformar un inmueble histórico de titularidad municipal en un espacio de restauración, ocio y encuentro abierto a residentes y visitantes, movilizando inversión privada para rehabilitar el edificio y dotarlo de una nueva actividad compatible con su valor patrimonial y su posición estratégica junto al Guadalquivir y el Puente de Triana.
El proyecto se articuló mediante una concesión administrativa en la que el sector público aportó el activo patrimonial, el marco de licitación y la supervisión urbanística y patrimonial, mientras que la iniciativa privada asumió la rehabilitación, financiación, puesta en marcha y explotación del mercado.

La Lonja del Barranco permite identificar resultados concretos en cuatro dimensiones: recuperación patrimonial, activación económica, empleo y posicionamiento gastronómico de Sevilla.
El proyecto ha prolongado su función como laboratorio urbano: en 2021 el Ayuntamiento y Lonja del Barranco S.L. formalizaron un convenio para desarrollar un proyecto piloto dentro de “Horizonte Sevilla Inteligente”.
La iniciativa encaja especialmente con los principios de Turismo Que Suma vinculados a la aportación de valor, la preservación de la identidad, la colaboración público-privada y la integración del turismo en la vida urbana.