El proyecto de carbono azul impulsado por Iberostar se enmarca en un contexto de creciente relevancia de las soluciones basadas en la naturaleza para la mitigación del cambio climático, especialmente en destinos costeros altamente vulnerables. A través de la restauración de ecosistemass como las marismas del entorno de bahía de Cádiz, esta iniciativa pone en valor el papel de los hábitats litorales como sumideros naturales de carbono y elementos clave para la resiliencia territorial. Su inclusión como buena práctica responde a la integración de ciencia, colaboración público-privada y acción climática en el ámbito turístico, avanzando hacia modelos que no solo reduzcan impactos, sino que regeneren activamente el entorno. En el marco de Turismo que Suma, representa un ejemplo de liderazgo empresarial en la transición hacia un turismo climático responsable, alineado con la conservación de la biodiversidad y la mejora de la capacidad de adaptación de los destinos.
1) Alianza público-privada para activar un proyecto de carbono azul con gobernanza compartida: se formaliza un convenio entre la Junta de Andalucía y un consorcio de empresas para articular financiación, responsabilidades y toma de decisiones en torno a una iniciativa climática basada en naturaleza.
2) Restauración hidromareal de marismas para recuperar ecosistemas y potenciar captura de carbono: la intervención busca restablecer la dinámica natural de mareas en marismas mareales del entorno del Guadalete (Bahía de Cádiz), favoreciendo la recuperación de hábitats y la expansión de vegetación propia del ecosistema. Con ello, se incrementa la capacidad de secuestro y almacenamiento de carbono en sedimentos y biomasa.
3) Medición, trazabilidad y verificación bajo el Estándar Andaluz de Carbono Azul, con soporte científico.

