La estrategia desarrollada por Iberostar se enmarca en un contexto en el que la gestión de residuos se ha convertido en uno de los principales retos ambientales del sector hotelero, especialmente en destinos turísticos con alta presión sobre infraestructuras de tratamiento. Ante la necesidad de avanzar hacia modelos más circulares, esta iniciativa apuesta por la medición precisa, la mejora de la segregación en origen y la valorización de residuos como palancas clave de transformación. Su enfoque, basado en datos y en la colaboración con actores del destino, permite no solo optimizar la operativa interna, sino también abordar limitaciones estructurales del sistema de gestión de residuos. En el marco de Turismo que Suma, esta práctica se integra como un ejemplo de innovación aplicada a la economía circular en el sector alojamiento, reforzando la corresponsabilidad entre empresa y destino para reducir el vertido y maximizar la recuperación de materiales.
1) Separación, medición y análisis de residuos en origen (equipos 3R): se implantan equipos específicos en los hoteles para separar, pesar y caracterizar los residuos generados, permitiendo disponer de datos precisos por tipología y área operativa. Esta información facilita la identificación de oportunidades de reducción, reutilización y reciclaje.
2) Control de flujos y reducción del vertido mediante mejora de la segregación: la medición sistemática de los flujos de residuos permite detectar fracciones que, pese a tener potencial de valorización, acaban en vertedero por fallos de segregación o falta de circuitos adecuados. A partir de este análisis, se optimizan procesos internos, se forman equipos y se incrementa la recuperación de materiales.
3) Alianzas en destino y trabajo en red: Iberostar impulsa partnerships precompetitivos y colaboración con administraciones, gestores de residuos y otros actores del destino para resolver barreras estructurales, especialmente en el tratamiento de la fracción orgánica.

