La implantación de un modelo de gestión del desperdicio alimentario en los establecimientos de RIU en Mallorca surge en un contexto en el que el sector turístico avanza hacia fórmulas más sostenibles, orientadas a optimizar recursos y reducir el impacto ambiental derivado de la actividad hotelera.
En un destino turístico consolidado como Mallorca, donde la operativa hotelera genera importantes flujos de consumo y residuos, RIU ha impulsado una estrategia basada en el concepto de “hoteles circulares”, integrando medidas de prevención, medición y valorización de recursos para avanzar hacia un modelo más eficiente.
Esta iniciativa se refuerza mediante la obtención de la certificación de AENOR, que avala el sistema implantado y posiciona a la compañía como referente en la gestión del desperdicio alimentario dentro del sector hotelero.
Desde Turismo Que Suma, esta práctica se posiciona como un ejemplo de innovación aplicada a la sostenibilidad turística, demostrando cómo la mejora de la gestión operativa puede contribuir a la competitividad empresarial y a la sostenibilidad del destino.
La actuación consiste en la implantación de un sistema integral de gestión alimentaria orientado a reducir el desperdicio, optimizar recursos y consolidar un modelo circular dentro de la operativa hotelera.


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