RIU San Francisco, en Mallorca, ha desarrollado un modelo innovador de gestión de residuos orgánicos basado en la economía circular, con el objetivo de reducir el impacto ambiental de la actividad hotelera y generar valor en el propio destino turístico.
Esta iniciativa conecta la generación de residuos en el hotel con su transformación en recursos útiles para la agricultura local, mediante un sistema colaborativo que integra tecnología, gestión eficiente y alianzas público-privadas. Como resultado, se impulsa un modelo circular en el que los residuos orgánicos se convierten en compost y retornan al sector turístico en forma de productos agrícolas de proximidad.
En el marco de su estrategia de sostenibilidad, RIU ha implementado un sistema integral para la valorización de residuos orgánicos que combina innovación tecnológica, gestión eficiente y colaboración con actores locales del territorio.
1) Separación y medición inteligente de residuos orgánicos en hoteles: se ha implementado un sistema piloto de separación de bioresiduos en hoteles, con contenedores equipados con sensores que registran en tiempo real los kilos generados. Esto permite una gestión más eficiente y trazable de los residuos orgánicos.
2) Transformación de los residuos en compost mediante colaboración público-privada: la empresa concesionaria insular TIRME recoge los residuos orgánicos separados y los convierte en compost de alta calidad. Este producto se destina a agricultores locales, promoviendo la economía circular y reduciendo residuos enviados a vertedero.
3) Cierre del círculo con retorno de alimentos a los hoteles: productores como Agromallorca utilizan el compost para cultivar frutas y verduras que se reincorporan al buffet de los hoteles.

