El monasterio benedictino de Santo Estevo de Ribas de Sil, cuyos orígenes se remontan al siglo VI, constituye uno de los conjuntos monásticos más relevantes de Galicia. Tras siglos de historia, la desamortización y el abandono progresivo provocaron un importante deterioro del edificio, poniendo en riesgo un patrimonio de extraordinario valor arquitectónico, histórico y cultural.
Con el objetivo de preservar este enclave y contribuir al desarrollo turístico del interior de Galicia, Paradores de Turismo de España impulsó su rehabilitación integral para transformarlo en un establecimiento hotelero de cuatro estrellas. Desde Turismo Que Suma, esta actuación representa un ejemplo de cómo la recuperación del patrimonio histórico puede convertirse en una herramienta para dinamizar territorios rurales, generar actividad económica y reforzar el posicionamiento de destinos de interior mediante un turismo de calidad.
Rehabilitación integral del antiguo monasterio benedictino respetando sus principales valores históricos y arquitectónicos.
Restauración de los tres claustros históricos, la iglesia, las dependencias monásticas y los espacios exteriores.
Adaptación del conjunto monumental para albergar un Parador de cuatro estrellas con 77 habitaciones.
Creación de espacios destinados a restauración, reuniones, eventos y bienestar.
Integración del establecimiento dentro de la oferta turística vinculada al patrimonio, la naturaleza y el enoturismo de la Ribeira Sacra.
Conservación de la identidad arquitectónica del monasterio mediante criterios de rehabilitación patrimonial.
Desarrollo de un producto turístico singular que combina alojamiento, cultura, paisaje y patrimonio histórico.

Esta actuación demuestra cómo la inversión en la recuperación del patrimonio histórico puede convertirse en un motor de desarrollo territorial sostenible. La rehabilitación del Monasterio de Santo Estevo ha permitido preservar un bien cultural de enorme valor, generar nuevas oportunidades económicas para el entorno y consolidar un modelo turístico basado en la calidad, la identidad local y la puesta en valor de los recursos culturales y naturales, contribuyendo al fortalecimiento de la competitividad de los destinos de interior.