La transición energética se ha convertido en uno de los principales retos para las empresas turísticas, especialmente aquellas con un elevado consumo energético asociado a la operación de grandes infraestructuras y servicios. En este contexto, PortAventura World ha desarrollado una de las mayores instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo del sector turístico en España, reforzando su compromiso con la sostenibilidad y la reducción de emisiones.
La iniciativa forma parte de la estrategia ambiental del resort para avanzar hacia un modelo energético más eficiente, reducir su dependencia de fuentes convencionales y aumentar el uso de energías renovables en sus operaciones. Gracias a esta actuación, una parte significativa de la energía consumida por el complejo turístico se genera mediante energía solar.
Desde Turismo Que Suma, esta práctica representa un ejemplo de cómo las grandes infraestructuras turísticas pueden acelerar la transición energética mediante inversiones en energías renovables, contribuyendo a la descarbonización de la actividad turística y a la reducción de su impacto ambiental.

